Es la deficiencia parcial o total de la capacidad de audición de una persona, a causa de alteraciones a cualquier nivel del sistema auditivo. Es uno de los problemas de salud crónicos más comunes que puede afectar a personas de cualquier edad.

Quienes padecen hipoacusia pueden tener consecuencias que van más allá de oír menos, como por ejemplo: dificultades para discriminar la palabra hablada,  inconvenientes para localizar la fuente de sonido, presencia de acúfenos (silbidos), etc. En niños, puede afectar su desarrollo lingüístico y social.

Síntomas

La mayoría de las pérdidas auditivas se desarrollan de manera gradual, motivo por el cual a menudo los síntomas son difíciles de reconocer. De cualquier manera, hay signos de alerta que se deben tener en cuenta.

Si experimenta una o todas las señales de alerta que se enumeran a continuación, visite a un médico otorrinolaringólogo para una correcto diagnóstico y eventual tratamiento.

Socialmente:

  • ¿Tiene dificultades para seguir una conversación?
  • ¿Responde inapropiadamente durante las mismas?
  • ¿Requiere repeticiones frecuentes?
  • ¿Experimenta inconvenientes para entender en situaciones de ruido, como por ejemplo: en restaurantes, conferencias, centros comerciales o salas de reuniones abarrotadas?
  • ¿Le cuesta percibir el timbre del teléfono y/o de la puerta?
  • ¿Eleva en exceso el volumen del televisor o de la radio para poder escuchar de manera adecuada?
  • ¿Piensa que las personas hablan despacio o con poca claridad?
  • ¿Observa con mayor atención las caras o los labios de sus interlocutores?

Emocionalmente:

  • ¿Se pone nervioso o estresa por el esfuerzo de tratar de oír y entender?
  • ¿Se molesta con las personas porque no puede escucharlas?
  • ¿Se avergüenza de conocer gente nueva ante la posibilidad de entender mal lo que dicen?
  • ¿Evita las situaciones sociales que alguna vez disfrutó debido a sus dificultades para escuchar? 

Clínicamente:

  • ¿Tiene antecedentes familiares de pérdida auditiva?
  • ¿Consume medicamentos que puedan dañar su sistema auditivo (ototóxicos)?
  • ¿Padece enfermedades tales como diabetes, problemas de corazón, circulación o tiroides?
  • ¿Tiene antecedentes de exposición a ruidos fuertes (trabajo, actividades recreativas, etc) durante un período de tiempo prolongado o de una única exposición a un ruido explosivo?

Prevalencia de la pérdida auditiva

Quienes padecen disminución auditiva frecuentemente se avergüenzan porque se sienten diferentes a los demás o porque piensan que sufren una afección poco habitual. Sin embargo las estadísticas que muestran la prevalencia de la pérdida auditiva niegan la idea de que sea algo poco común.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS):

  • Más del 5% de la población mundial (360 millones de personas en todo el mundo) padece pérdida auditiva discapacitante, de las cuales 328 millones son adultos y 32 millones son niños. Por pérdida de audición discapacitante se entiende una pérdida superior a 40 dB en el oído con mejor audición en los adultos, y superior a 30 dB en el oído con mejor audición en los niños.*

* dB = decibel: unidad de medida para expresar el nivel de intensidad del sonido.

  • Aproximadamente una tercera parte de las personas mayores de 65 años padece una pérdida de audición discapacitante.
  • El 60% de los casos de hipoacusias en niños se debe a causas prevenibles.
  • 100 millones de jóvenes (entre 12 y 35 años de edad) están en riesgo de padecer pérdida auditiva por su exposición al ruido en contextos recreativos.