Para que tu audífono funcione de manera óptima, es fundamental que el molde o la carcasa se ajusten correctamente a tu oído. Con el tiempo, ciertos cambios naturales en el cuerpo o el uso diario pueden afectar ese ajuste. Renovarlos periódicamente no solo mejora la calidad del sonido, sino que también garantiza mayor comodidad y evita molestias como los silbidos (acoples).
¿Cuándo es recomendable renovarlos?
- Cambios significativos en el peso corporal.
- Modificaciones en el nivel de pérdida auditiva.
- Deterioro, rotura o desgaste del molde o carcasa.
- Estiramiento de los tejidos del conducto auditivo externo.
- Crecimiento (en el caso de niños y adolescentes).
¿Cada cuánto tiempo se recomienda el recambio?
- Niños: cada 3 a 6 meses en los primeros años, y luego cada 6 meses.
- Adultos: cada 12 a 18 meses, según el uso y las condiciones individuales.
Un molde bien adaptado mejora la experiencia auditiva, evita filtraciones de sonido y permite aprovechar al máximo la tecnología del audífono.