Si un niño tarda en comenzar a hablar, presenta dificultades para pronunciar algunos sonidos o existen dudas sobre cómo escucha y se comunica, es importante consultar con un profesional.

Frases como «ya va a hablar», «es distraído» o «cada niño tiene su tiempo» son muy frecuentes. Si bien es cierto que cada niño se desarrolla a su propio ritmo, cuando hay dudas sobre la audición o el desarrollo del lenguaje, esperar no siempre es la mejor opción.
Una evaluación auditiva infantil puede ayudar a despejar dudas y detectar posibles dificultades a tiempo.
Señales a las que conviene prestar atención
Es recomendable consultar si el niño:
- No responde cuando lo llaman por su nombre.
- Parece escuchar únicamente cuando está cerca.
- Sube demasiado el volumen de la televisión o de otros dispositivos.
- Pide con frecuencia que le repitan lo que le dicen.
- Presenta un retraso en el desarrollo del lenguaje.
- Pronuncia las palabras de manera poco clara para su edad.
- Parece distraído o desconectado en determinadas situaciones.
- Tiene antecedentes familiares de pérdida auditiva.
- Ha tenido infecciones de oído frecuentes.
Estas señales no confirman por sí solas que exista una pérdida auditiva, pero indican que puede ser conveniente realizar una evaluación profesional.
¿Cómo puede influir la audición en el desarrollo del lenguaje?

La audición es fundamental para el desarrollo del lenguaje y la comunicación. Cuando un niño no escucha con claridad, puede tener dificultades para aprender palabras nuevas, comprender indicaciones y desarrollar el habla de acuerdo con lo esperado para su edad.
En algunos casos, el lenguaje aparece más tarde sin que exista una dificultad auditiva. En otros, la demora puede estar relacionada con una pérdida de audición o con otra situación que necesite atención profesional. Por eso, la evaluación es importante para orientar los pasos siguientes.
Una consulta temprana puede marcar la diferencia
Los primeros años de vida son fundamentales para el desarrollo del lenguaje y la comunicación. Cuando una pérdida auditiva se identifica tempranamente, una intervención adecuada puede favorecer el desarrollo del niño y sus posibilidades de comunicación.
La familia también debe recibir información, orientación y acompañamiento. Si después de una primera consulta no se siente segura o conforme con el diagnóstico, tiene derecho a solicitar una segunda opinión.
Consultar no significa que necesariamente exista un problema. Muchas veces, la evaluación confirma que todo está bien. Pero, si se detecta alguna dificultad, identificarla a tiempo brinda más oportunidades para actuar y obtener mejores resultados.
Si tenés dudas sobre cómo escucha o se comunica tu hijo, solicitá una consulta con el equipo de Audiología Infantil de MAH. Estamos para evaluar, orientar y acompañar a cada familia.